La epicondilitis o el codo de tenista

epicondilitis

La epicondilitis o codo de tenista es la inflamación de la unión de los tendones de los músculos que se insertan en el epicóndilo, que es una protuberancia del húmero en la zona lateral del codo. Si el dolor se localiza en la parte interna del codo se denominará epicondilitis medial o epitrocleítis, pero esto será motivo de un artículo posterior. 

El síntoma principal es el dolor en la zona lateral del codo, a veces en reposo, pero principalmente a la palpación. También en gestos como cerrar el puño o extender la muñeca, sobre todo si se coge peso con esa mano. El dolor puede irradiarse hacia el antebrazo y hacia la muñeca.

Los factores de riesgo son ser un adulto de mediana edad que realiza un trabajo o deporte habitual que implique el movimiento repetitivo del brazo y la muñeca. De ahí la denominación de codo de tenista, por lo frecuente de la patología en estos deportistas. Otros profesionales con tendencia a presentar epicondilitis son los músicos, por las largas horas de ensayo realizando movimientos repetitivos.

Hay que notar que el origen de la epicondilitis puede ser por bloqueos en articulaciones de la muñeca u hombro que provoquen una alteración en la biomecánica de los músculos del antebrazo. También las disfunciones vertebrales en la zona cervical, de la que surgen los nervios que van a inervar esta musculatura, pueden producir alteraciones en la contractibilidad y, por tanto, una perturbación en los movimientos en los que está implicada.

El tratamiento, atendiendo a lo anterior, será no sólo la terapia de corte antiálgico y antiinflamatorio local, sino que habrá que atender al estado de estructuras colindantes para recuperar posibles bloqueos articulares que sean la causa original de la epicondilitis. También habrá que observar el estado de la columna cervical, la cintura escapular y el trayecto de las estructuras nerviosas que inervan el miembro superior.

El paciente puede realizar en casa ejercicios que ayuden a la recuperación como pueden ser estiramientos de la musculatura extensora de la muñeca, automasaje de la misma o aplicación de hielo en la zona dolorosa.

Si presentas estos síntomas o comienzas a notar alguno de ellos, es importante que realices un tratamiento de fisioterapia antes de que la epicondilitis se establezca definitivamente. En clínica de fisioterapia y osteopatía Caelum en el centro de Granada podemos ayudarte.

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